
Se terminó la espera. Después de semanas de preparación en Montevideo y Playa del Carmen, de listas, lesiones, especulaciones y una cuenta regresiva que pareció interminable, Uruguay saldrá a la cancha mañana para comenzar su camino en el Mundial 2026.
La Celeste enfrentará a Arabia Saudita desde las 19 horas de Uruguay en el Hard Rock Stadium de Miami, donde se espera que más de 15.000 hinchas uruguayos tiñan de celeste las tribunas en busca de empujar al equipo de Marcelo Bielsa hacia un estreno exitoso en el Grupo H.
Porque más allá de que el rival aparece en los papeles como accesible, nadie dentro de Uruguay se anima a confiarse. Mucho menos Bielsa.
«En el fútbol actual es difícil imaginar oponentes accesibles», advirtió el entrenador en la conferencia de prensa previa. Y tiene razón.
A darla vuelta
La historia reciente demuestra que los debuts mundialistas suelen ser una piedra en el zapato para Uruguay. Desde México 1970 hasta la actualidad, la Celeste ganó apenas uno de sus últimos ocho estrenos en una Copa del Mundo. Fue en Rusia 2018, cuando un cabezazo agónico de José María Giménez a los 89 minutos le permitió derrotar 1 a 0 a Egipto.
Después hubo empates sufridos, derrotas inesperadas y comienzos que obligaron a remar desde atrás. Por eso el partido de mañana tiene una importancia enorme.
No solo porque son los primeros tres puntos en juego, sino porque sumar ante Arabia Saudita y luego frente a Cabo Verde dejaría a Uruguay muy cerca de la clasificación antes del cierre del grupo ante España, en los papeles el rival más fuerte de la serie.

El equipo de Bielsa
Las lesiones de Ronald Araújo y Giorgian De Arrascaeta obligaron a modificar planes, pero el entrenador parece haber encontrado una estructura definida para el estreno. Se especuló demasiado con que Uruguay podría jugar con cuatro volantes, que tendrá un doble nueve, pero la realidad es que todo se conocerá mañana.
El equipo que se perfila para salir al campo de juego tiene a Fernando Muslera en el arco; Guillermo Varela, Sebastián Cáceres, Mathías Olivera y Matías Viña en defensa; Manuel Ugarte; Rodrigo Bentancur y Federico Valverde, Federico Viñas, Darwin Núñez y Maximiliano Araújo.
La presencia de Viñas detrás de Darwin aparece como una de las principales novedades tácticas de Bielsa para este primer compromiso, aunque todo son especulaciones.
José María Giménez y Joaquín Piquerez ya están recuperados y a disposición, aunque todo indica que comenzarán en el banco de suplentes.

Arabia promete atacar
Si alguien esperaba un rival replegado y dedicado exclusivamente a defender, las declaraciones de Georgios Donis se encargaron de derribar esa teoría.
El entrenador saudí aseguró que su equipo saldrá a presionar, atacar y buscar el partido. «No estamos preparando un equipo que adopte un papel pasivo y simplemente espere al rival», afirmó el técnico griego.
Los saudíes llegan con la confianza que les otorgan algunos antecedentes importantes. En Catar 2022 protagonizaron una de las mayores sorpresas de la historia reciente de los Mundiales al derrotar 2 a 1 a Argentina, mientras que en Estados Unidos 1994 alcanzaron los octavos de final.
Para mañana, Donis proyecta una formación integrada por Nawaf Al-Aqidi; Saud Abdulhamid, Hassan Tambakti, Abdulilah Al-Amri y Mutaib Al-Harbi; Musab Al-Juwair, Mohammed Kanno y Ziyad Al-Jahani; Sultan Mandash, Firas Al-Buraikan y Salem Al-Dawsari.
Precisamente Al-Dawsari fue el autor del histórico gol de la victoria frente a Argentina hace cuatro años y continúa siendo la principal figura ofensiva del equipo asiático.

El juez del debut
La FIFA designó una terna italiana para impartir justicia en el encuentro. El árbitro principal será Maurizio Mariani, acompañado por sus compatriotas Daniele Bindoni y Alberto Tegoni como asistentes.
El canadiense Drew Fischer será el cuarto árbitro y Michael Barwegen ejercerá como quinto oficial.
El primer paso
Bielsa lo resumió mejor que nadie durante la conferencia de prensa en Miami. «Resolver positivamente el primer encuentro es muy importante. Es el primer paso de un camino que de ninguna manera se puede imaginar como simple».
Uruguay llega con ilusión, pero también con la responsabilidad que impone su historia. Porque cada Mundial renueva los sueños de un país entero.
Y mañana en la noche, cuando la pelota comience a rodar en Miami, ya no habrá más análisis, especulaciones ni pronósticos. Comenzará la hora de la verdad.

