
La selección uruguaya vivió este sábado una mañana diferente y cargada de emociones al protagonizar su segunda y última jornada del denominado «Abrazo Celeste», la iniciativa impulsada por la AUF para acercar al plantel a los hinchas antes del viaje rumbo al Mundial 2026.
Tras la actividad realizada el viernes en Pando, esta vez el escenario fue el Estadio Eduardo Martínez Monegal de Canelones, donde cientos de niños compartieron juegos y actividades recreativas con los futbolistas celestes en una jornada que dejó sonrisas, autógrafos y recuerdos imborrables.
La actividad se desarrolló en el marco del convenio de cooperación que mantienen la Asociación Uruguaya de Fútbol y la Intendencia de Canelones, y contó con la presencia de 24 de los 26 futbolistas convocados para la Copa del Mundo.

Las únicas ausencias fueron las de Ronald Araújo, quien se recupera de una pequeña contractura asociada a un cuadro febril, y Giorgian De Arrascaeta, que continúa trabajando en la recuperación del desgarro muscular y la fractura de clavícula que lo mantienen al margen de la actividad grupal.
Juegos, risas y cercanía con los hinchas
Lejos de la intensidad habitual de los entrenamientos, los jugadores participaron de una serie de estaciones recreativas junto a unos 600 niños. Las propuestas incluyeron desafíos con pelota, juegos de coordinación, competencias por equipos y partidos reducidos, generando un clima distendido y de gran cercanía entre los futbolistas y los más pequeños.
El lateral Guillermo Varela destacó la importancia de este tipo de encuentros.

«Es una experiencia muy linda para los gurises, una oportunidad que no se da todos los días. Y para nosotros también es algo muy especial porque los vemos felices, contando quién les firmó una camiseta o con quién pudieron sacarse una foto», expresó.
Una forma de agradecer
Desde la AUF explicaron que la actividad también buscó reconocer el apoyo brindado por la Intendencia de Canelones en distintos proyectos vinculados al desarrollo del fútbol.
El director de Selecciones Nacionales, Jorge Giordano, señaló que la idea fue generar una instancia de devolución hacia una comunidad que ha acompañado a la selección en diferentes iniciativas.

Además, remarcó que los futbolistas disfrutan especialmente de este tipo de encuentros porque les permiten tener un contacto directo con la gente en los días previos a una competencia tan importante.
El mensaje de Valverde
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó cuando Federico Valverde tomó el micrófono para dirigirse a los presentes.
El volante agradeció el respaldo recibido y destacó la importancia que tienen estas muestras de cariño para todo el plantel.

«Ojalá tengamos un gran Mundial. Esto que vivimos hoy es inolvidable, tanto para los niños como para nosotros. Nos llena de energía y nos hace sentir el apoyo de toda la gente», señaló el mediocampista ante el aplauso de los presentes.
Energía mundialista
La actividad culminó con un pasillo de honor realizado por los futbolistas para despedir a los niños que participaron de la jornada. Además, la delegación recibió pabellones representativos del departamento de Canelones como recuerdo del encuentro.

Para el presidente de la AUF, Ignacio Alonso, la experiencia dejó una sensación muy positiva en la antesala del viaje.
«Se siente una energía muy especial. Muchas veces no se ve, pero los jugadores disfrutan muchísimo estos momentos y les sirven para renovar fuerzas. Además, se percibe que la gente empieza a vivir cada vez más el clima mundialista», valoró.
Con la despedida completada y el cariño de cientos de niños como combustible anímico, la selección uruguaya encara ahora la recta final de su preparación antes de partir hacia Norteamérica para afrontar una nueva ilusión mundialista.
