
Colombia volvió a una Copa del Mundo con una actuación que combinó autoridad, paciencia y el desequilibrio de Luis Díaz. En un Estadio Azteca teñido de amarillo por más de 80.000 aficionados cafeteros, el equipo de Néstor Lorenzo derrotó 3-1 a Uzbekistán y dio el primer paso en el Grupo K con una victoria que terminó siendo más trabajada de lo que el resultado sugiere.
Durante gran parte del primer tiempo, Colombia monopolizó la pelota y buscó romper la resistencia de un rival ordenado, debutante absoluto en los Mundiales y dirigido por Fabio Cannavaro. La superioridad encontró recompensa a cinco minutos del descanso. Luis Díaz, la gran figura de la noche, lanzó un pase preciso por encima de la defensa y Daniel Muñoz definió de primera para abrir el marcador.
El dominio colombiano hacía pensar en un trámite controlado, pero Uzbekistán reaccionó tras el descanso. En la hora de juego, Camilo Vargas evitó el primer intento, aunque Abbosbek Fayzullaev aprovechó el rebote y marcó el histórico primer gol de los asiáticos en una Copa del Mundo. El empate sorprendió a Colombia y encendió la ilusión de un rival que nunca renunció a competir.
La respuesta sudamericana fue inmediata. Apenas cinco minutos después, Luis Díaz tomó la responsabilidad, aceleró hacia el área y definió con categoría para devolver la ventaja. El extremo, que llegó al torneo en un gran momento, confirmó su condición de referente con un gol y una asistencia en el estreno mundialista.
Uzbekistán mantuvo la intensidad y buscó el empate hasta el final, pero Colombia encontró espacios y liquidó el partido en el tiempo añadido. Jáminton Campaz, ingresado desde el banco, culminó una jugada iniciada por Juan Camilo Hernández y estableció el 3-1 definitivo, cerrando una victoria merecida.
Más allá del resultado, el conjunto de Lorenzo dejó la sensación de tener recursos y variantes para aspirar a más. James Rodríguez tuvo una participación discreta, pero la velocidad y el talento de Luis Díaz marcaron la diferencia en una noche en la que Colombia regresó al escenario mundial con una sonrisa. Del otro lado, Uzbekistán se retiró derrotado, aunque con motivos para creer que puede competir en su primera experiencia mundialista.
