
El Grupo I del Mundial 2026 cerrará este viernes con dos partidos en simultáneo y con dos historias bien diferentes. Por un lado, Francia y Noruega, ya clasificadas, se enfrentarán para definir el primer lugar de la serie. Por el otro, Senegal e Irak jugarán con la obligación de ganar para intentar mantenerse con vida como terceros.
Los dos encuentros se disputarán desde la hora 16 de Uruguay. Noruega y Francia jugarán en el Estadio Boston, en Foxborough, mientras que Senegal e Irak se medirán en el Estadio de Toronto.
La tabla llega partida en dos. Francia y Noruega tienen 6 puntos y ya aseguraron su lugar en dieciseisavos de final. Senegal e Irak no sumaron unidades y necesitan ganar para aspirar, al menos, a quedar terceros y esperar la tabla general.
Francia lidera por mejor diferencia de gol: tiene 6 goles a favor, 1 en contra y +5. Noruega, que también ganó sus dos partidos, suma 7 goles a favor, 3 en contra y +4. Por eso, a los franceses les alcanza con empatar para terminar primeros, mientras que los noruegos necesitan ganar para quedarse con la cima.
Noruega – Francia: Haaland contra Mbappé, con el primer lugar en juego
El partido más atractivo del grupo tendrá un duelo de enorme peso ofensivo: Erling Haaland frente a Kylian Mbappé. Los dos llegan encendidos, con goles y protagonismo, y con sus selecciones ya clasificadas a la segunda fase.
Francia comenzó el Mundial con un triunfo 3 a 1 ante Senegal y luego derrotó 3 a 0 a Irak, mostrando solidez, jerarquía y contundencia. No necesitó sufrir demasiado para meterse en dieciseisavos, pero ahora tendrá un examen distinto: enfrente estará una Noruega que no solo ganó sus dos partidos, sino que también convirtió siete goles.
Noruega volvió a una Copa del Mundo después de una larga ausencia y lo hizo con impacto. Debutó goleando 4 a 1 a Irak y luego venció 3 a 2 a Senegal, en un partido que confirmó su capacidad ofensiva pero también dejó señales defensivas. El equipo de Stale Solbakken tiene argumentos para discutirle el grupo a Francia, aunque deberá ganar para hacerlo.
El empate favorece a los franceses, que quedarían primeros por diferencia de gol. Para Noruega, en cambio, solo sirve la victoria si quiere quedarse con el liderazgo de la serie.
El orden final no es un detalle menor. El ganador del Grupo I enfrentará en dieciseisavos de final a uno de los mejores terceros provenientes de los grupos C, D, F, G o H. El segundo, en cambio, jugará ante Costa de Marfil, que terminó segundo en el Grupo E. Por eso, aunque ambos ya tienen el boleto asegurado, el partido puede marcar un camino diferente en la fase eliminatoria.
Francia llega con la ventaja de tener dos resultados a favor, pero Noruega tiene una oportunidad histórica: ganar el grupo en su regreso mundialista y hacerlo ante una de las grandes potencias del torneo.
Senegal – Irak: ganar, mejorar y esperar
En Toronto, Senegal e Irak jugarán un partido con mucho menos brillo en la tabla, pero con la misma urgencia. Los dos llegan sin puntos y con la obligación de ganar para terminar terceros y esperar.
Senegal perdió 3 a 1 ante Francia en el debut y luego cayó 3 a 2 frente a Noruega. No fue superado ampliamente, pero sí pagó caro sus errores defensivos. Tiene una diferencia de gol de -3 y necesita ganar, preferentemente por más de un gol, para mejorar su posición en la tabla de terceros.
El equipo africano llegó al Mundial con expectativas más altas, pero la dureza del grupo lo dejó contra las cuerdas. Ahora necesita una respuesta fuerte. Ganar no le asegura la clasificación, pero perder o empatar prácticamente lo dejaría sin margen.
Irak también llega obligado, aunque con un panorama más complejo. Perdió 4 a 1 ante Noruega y 3 a 0 frente a Francia, por lo que tiene una diferencia de gol de -6. Para aspirar a meterse entre los mejores terceros no solo necesita vencer a Senegal, sino hacerlo por una diferencia importante.
El partido será arbitrado por el inglés Anthony Taylor, acompañado por Gary Beswick y Adam Nunn como asistentes.
Para Senegal, la receta pasa por asumir el protagonismo, atacar desde el inicio y no repetir las desconcentraciones que le costaron caro en los dos primeros partidos. Para Irak, el desafío será sostener el orden, competir desde la intensidad y encontrar eficacia en un partido en el que no le alcanza con resistir.
El Grupo I cerrará así con una doble tensión: arriba, Francia y Noruega definirán quién manda; abajo, Senegal e Irak buscarán una última vida. En un Mundial con 48 selecciones y ocho terceros clasificados, hasta el último lugar puede tener valor. Pero para eso, primero hay que ganar.
