
Trébol transita el receso con una posibilidad concreta sobre la mesa: que no se dispute el partido pendiente ante Círculo por la última fecha del Torneo Apertura de rugby y, en ese caso, quedarse con los puntos que le permitirían meterse en las semifinales de la primera parte del Uruguayo.
La situación todavía debe terminar de definirse, pero en el plantel sanducero entienden que hay muchas chances de que ese encuentro no se juegue. De confirmarse, Trébol sumaría cinco puntos y accedería a las semifinales, instancia en la que debería enfrentar a Old Christians.
Lucas Durán, capitán albiverde, explicó que el grupo maneja ese escenario, aunque sin modificar demasiado el foco de trabajo. “Si bien que el calendario sea así no está bueno, creo que hay grandes chances de que no se juegue el partido con Círculo, así que nos darían los cinco puntos y estaríamos en semis para jugar con Christians”, señaló.
Más allá de esa posibilidad, Durán remarcó que para Trébol el objetivo de fondo no cambia. Si finalmente debe jugar ante Círculo, sabe que la obligación será ganar y hacerlo con bonus. Y si directamente se abre la puerta de semifinales, el desafío será otro partido decisivo.
“Para nosotros no cambia nada. Si es contra Círculo hay que ganar y con bonus, y si es semifinales hay que ganar. Así que estamos con el foco de trabajar en nosotros, mejorar y evolucionar”, sostuvo el capitán.
El parate, en ese sentido, aparece como una pausa necesaria después de un semestre exigente e irregular para la Primera. Trébol no logró los resultados que pretendía, pero la combinación de resultados ajenos le abrió una posibilidad que el plantel quiere aprovechar.
“Fue un semestre irregular para la Primera, no se consiguieron los resultados que se necesitaban y por resultados de terceros se abre la posibilidad. Seguramente se nos abra la chance de jugar semifinales y son partidos mata-mata, una oportunidad para consolidarnos y mejorar”, indicó Durán.
El capitán también valoró el receso desde lo físico y mental. Después de varias semanas de competencia y entrenamientos, cortar la rutina permite recuperar energía, hacer otros trabajos y también atender aspectos que durante el calendario resultan más difíciles.
“El receso siempre viene bien. Cortar las prácticas ayuda a romper la rutina, hacer otras cosas, tener vida social, que también es importante. Además se hace duro entrenar cuando no hay partidos”, expresó.
Durán agregó que este período también sirve para fortalecer la parte física. “Aprovechamos para hacer más pesas, porque cuando entrenás tan fuerte y competís se hace difícil. Así que estamos contentos con eso”, comentó.
Trébol espera ahora la definición formal del pendiente ante Círculo. Mientras tanto, el plantel trabaja con una idea clara: sea con partido por jugar o directamente con semifinal por delante, la próxima instancia será decisiva.
Y en ese escenario, el equipo sanducero sabe que tiene una oportunidad que no pensaba dejar pasar.
