
Marcelo Bielsa habló después de la eliminación de Uruguay del Mundial 2026 y dejó una conferencia cargada de autocrítica, responsabilidad y frases fuertes. La Celeste perdió 1 a 0 ante España, quedó afuera en la fase de grupos y el entrenador asumió el peso del golpe.
“Desde mi posición de responsable de este pasaje de Uruguay por la Copa del Mundo, nadie está dispuesto a escuchar ninguna explicación y es natural que así sea”, comenzó diciendo el técnico.
Bielsa entendió que, después de una eliminación de este tamaño, cualquier análisis queda atravesado por la decepción.
“Las preguntas no persiguen respuestas, sino volcar sobre mí toda la decepción que genera el trabajo que hice. Está bien que así sea”, expresó.
El entrenador también analizó los errores que marcaron el recorrido de Uruguay en el Mundial. Reconoció que el equipo no tuvo eficacia suficiente en relación a las situaciones de gol generadas y que, además, los goles recibidos fueron evitables.
“No logramos un porcentaje aceptable entre las situaciones de gol que creamos y los goles que conseguimos. Y la relación entre los que recibimos y la influencia de los rivales para conseguirlos tampoco fue buena. Eran goles evitables y así se dieron las cosas”, señaló.
Más allá de eso, Bielsa sostuvo que, desde el juego, Uruguay mereció más de lo que terminó consiguiendo.
“Aún con esas circunstancias nosotros deberíamos haber obtenido siete puntos si analizamos merecimientos”, dijo.
Pero enseguida volvió a poner el foco en la responsabilidad que le corresponde asumir. “Toda la decepción que ustedes, periodistas pero hinchas del fútbol uruguayo, legítimamente quieren volcar sobre el responsable, que soy yo, tengo que aceptarla porque corresponde”, afirmó.
Una de las frases más fuertes llegó cuando le preguntaron qué dejaba su pasaje por Uruguay: “Lo que yo le dejo al fútbol uruguayo es nada”, respondió.
Y explicó por qué entiende que, sin resultados, cualquier intento de construcción queda sin valor, aunque no parezca justo a la hora de hacer un rápido balance, más allá de que con el paso de las horas será tiempo del análisis.
“Cualquier tipo de aporte que pueda hacer un entrenador al fútbol de un país en que trabajó durante tres años nunca se instala si no se consiguen resultados. De esta forma, el cuarto puesto en la Eliminatoria no tuvo valor, el tercero en Copa América no lo tuvo y, obviamente, esta actuación no la necesito definir. Si me preguntan cómo será recordado mi paso: no dejó nada”, afirmó.
Bielsa también fue consultado por el partido ante España y por si la eliminación se explica por errores puntuales o por un problema más profundo.
“No sé cuál es la diferencia entre errores puntuales y un todo. Si en el primer partido tenemos quince opciones de gol para conseguir una; en el segundo, los goles recibidos tienen un porcentaje de influencia en quien los convirtió no decisivo; si en este tercero el trámite de lo que vimos permite imaginar que deberíamos haberlo empatado, bueno, eso es lo que pasó. Ahora, ¿a quién le importa? Lo digo porque lo tengo que decir”, expresó.
El técnico defendió la actitud y el físico del equipo, dos aspectos que, según su mirada, no pueden ser señalados como causas de la eliminación.
“La actitud no merece ser reprobada, el aspecto físico menos aún, el desarrollo táctico del partido no fue decisivo”, indicó.
Sobre el trámite ante España, sostuvo que Uruguay tuvo que hacer un esfuerzo muy grande para sostenerse en partido.
“Me pareció que fue un partido que para mantenerlo parejo debíamos hacer esfuerzos muy grandes. Para atacar necesitábamos recuperar la pelota en campo rival, porque en nuestro campo el tránsito de atrás hacia adelante era muy difícil”, explicó.
Y agregó: “Jugar ese partido los noventa minutos ante un rival como España y lograr un trámite de partido parejo, deberíamos haberlo empatado. Eso es lo que opino de lo que pasó en el campo”.
Bielsa también explicó la salida de Fernando Muslera en el entretiempo y el cambio de Federico Valverde. “Muslera decidió él salir en el entretiempo y a Valverde lo sustituí por Federico Viñas porque pretendí darle potencia al ataque, respondiendo a la característica del jugador que ingresó y el que salió”, señaló.
Consultado por no haber realizado más variantes, el entrenador explicó que se habían consumido las ventanas de cambios y defendió las decisiones tomadas. “Ingresaron los jugadores que yo entendí iban a mejorar el juego ofensivo que teníamos que hacer. Ingresaron Federico Viñas y Brian Rodríguez”, dijo.
También reconoció la diferencia entre la naturalidad con la que España desarrolla su juego y lo que le costó a Uruguay sostener su idea. “La naturalidad con la que España desarrolla su estilo de juego no es comparable a la que hacemos nosotros con la forma que yo elijo que el equipo juegue para emparejar la disputa del partido. A nosotros nos costó enormemente sostener el proyecto que teníamos que jugar y España lo hizo con naturalidad”, afirmó.
Por último, insistió en que el equipo no cayó por una cuestión física. “El equipo corrió del minuto 1 al 90 del mismo modo. La falta de cambios no varió el rendimiento físico del equipo”, cerró.
Uruguay quedó eliminado demasiado pronto, y Bielsa no intentó esquivar el golpe. Defendió algunos aspectos del rendimiento, pero asumió que el resultado borra cualquier lectura positiva. Su frase final resume la dureza del momento: sin resultados, no hay legado.
