
La Plaza de Deportes “José Enrique Rodó” de Paysandú sigue cambiando su cara. En silencio, con mucho esfuerzo y administrando cada peso que ingresa, la Comisión de Fomento continúa trabajando en el cerramiento del perímetro, una obra que fue reclamada durante años y que hoy se lleva adelante con recursos propios.
La comisión trabaja dejando de lado los bombos y platillos. Y contra corriente. Su presidente, Eduardo Echeveste, explicó a Chicos las Pelotas que todo lo que se está haciendo es posible gracias al aporte de los usuarios de la Plaza.
“Todo esto es con plata de los usuarios. Nosotros lo único que hacemos es administrar”, señaló. Pero más allá que el presidente minimizó la tarea, el trabajo de la comisión resulta clave. Especialmente frente a las negativas permanentes y la falta de cumplimiento de acuerdos establecidos.
La obra que se está llevando adelante no es menor. El cerramiento de la Plaza fue un pedido de larga data, sobre todo por razones de seguridad. Según explicó Echeveste, el planteo se hizo muchas veces ante la Secretaría Nacional del Deporte, pero las respuestas nunca llegaron en forma de apoyo económico concreto. Pasó con el anterior gobierno, y las respuestas se repiten con el actual.
“Esto es algo que se ha pedido toda la vida. Empezamos las obras en el primer período al frente de la comisión, porque era algo que siempre entendimos necesario por seguridad. Este año fuimos reelectos y seguimos con el cerramiento”, indicó.
Hasta el momento se avanzó con más de 100 metros de cerramiento. La inversión es importante: 10 metros tienen un costo aproximado de 130 mil pesos, con materiales incluidos. Es cuestión de hacer cuentas para darse cuenta de que se trata de una de las mayores inversiones realizadas por una Comisión de Fomento en la Plaza.
Pero el cerramiento no es lo único. En silencio se compró un tractor para el corte del pasto del campo, además de desmalezadoras y otros materiales necesarios para el mantenimiento diario del predio.
La realidad de la Plaza también tiene otro punto clave: para funcionar necesita una estructura grande. Actualmente, la Comisión de Fomento tiene 24 personas contratadas, entre profesores, administrativos y personal de limpieza. Hablamos de que se trata de contrataciones totalmente por fuera de la Secretaría Nacional del Deporte.
“Para que la Plaza funcione necesitamos entre 24 y 30 funcionarios. Eso implica sueldos, aguinaldos, BPS y todos los gastos que corresponden”, remarcó Echeveste.
Ese dato muestra la dimensión del trabajo que se realiza. No se trata solamente de abrir una puerta y mantener actividades. Hay que sostener una estructura, pagar salarios, cubrir servicios, resolver problemas diarios y, además, intentar mejorar un espacio que utilizan cientos de sanduceros.
La comisión está integrada por 13 personas que, según remarcó su presidente, trabajan con un mismo objetivo: ordenar la casa, mantener la Plaza funcionando y dejarla cada vez más linda.
“Desde que entramos, hace cuatro años, el objetivo fue cerrar toda la Plaza. Capaz que terminamos este período y no lo podemos cumplir, pero vamos a seguir avanzando hasta donde podamos”, dijo, ya que la comisión no puede volver a ser reelecta.
Echeveste también reconoció que se han realizado gestiones para conseguir apoyo, tanto con el gobierno anterior como con el actual, pero hasta ahora no se ha podido contar con los recursos necesarios para completar el proyecto.
“Por ejemplo, no podemos pagar un sereno porque no da el dinero, algo que sería importante. Tenemos convenio con la Intendencia, ya que le brindamos cupos para la pista, el polideportivo y la piscina a cambio de funcionarios, profesores… Pero los acuerdos no siempre se cumplen”, explicó. Muy por el contrario, pese a que del otro lado se quiera mostrar otro relato.
Mientras tanto, la Comisión de Fomento sigue haciendo lo suyo: administrar, invertir, sostener y avanzar. Aunque otros saquen pecho con el esfuerzo ajeno.

La Plaza de Deportes Rodó es uno de los espacios deportivos y sociales más importantes de Paysandú. Por allí pasan niños, jóvenes, adultos y familias enteras. Se practica deporte, se aprende, se comparte y se construye comunidad.
Por eso, cada metro de cerramiento no es solo una obra de infraestructura. Es también una señal de compromiso de quienes, sin grandes apoyos y con los recursos de los propios usuarios, siguen empujando para que la Plaza funcione mejor.
La comisión sabe que el camino es largo y que los recursos no sobran. Pero también tiene claro el rumbo: cuidar la Plaza, mejorarla y dejarla preparada para quienes la usan todos los días.
En tiempos en los que muchas veces se espera que las soluciones lleguen de arriba, la Plaza Rodó muestra otra realidad: cuando hay organización, compromiso y buena administración, también se pueden hacer cosas importantes desde abajo.
