
Doblete de De Ketelaere en el primer tiempo, error grosero de Freese en el complemento y cierre de Lukaku sellaron la eliminación del último anfitrión en pie. Los Diablos Rojos se vistieron de grandes en Seattle y esperan a España en cuartos.
El Mundial 2026 se quedó sin selecciones anfitrionas. Tras las eliminaciones previas de Canadá y México, Estados Unidos también quedó fuera del torneo luego de caer 4-1 ante Bélgica en los octavos de final. El Lumen Field, que prometía ser una fiesta, terminó siendo un velorio.
Bélgica salió decidida a imponer condiciones desde el arranque y arrinconó a Estados Unidos en los primeros minutos. La presión dio resultado rápidamente: tras un centro raso desde la banda izquierda, Charles De Ketelaere apareció solo en el área para empujar el balón y abrir el marcador. Ocho minutos bastaron para que los europeos marcaran el tono de la noche.
Estados Unidos encontró el empate al minuto 31: del tiro libre ejecutado por Malik Tillman, el balón se desvió en Hans Vanaken y terminó dentro del arco para el 1-1. Fue el único momento en que los locales pudieron ilusionarse. La respuesta belga fue fulminante: al minuto 33, la jugada nació con un desborde de Leandro Trossard por el costado, quien sacó un centro al área que De Ketelaere atacó con decisión para ganarle el salto a Tim Ream y conectar de cabeza para el 2-1.
El complemento comenzó con el golpe que rompió cualquier esperanza estadounidense. Un error del arquero Matt Freese, presionado por De Ketelaere, terminó en el tercer gol belga, obra de Vanaken. Fue el momento más duro de la noche para los locales, y el propio Pochettino lo reconoció después: «Nunca estuvimos conectados con el juego. Nunca seguimos el flujo del partido, incluso cuando anotamos el 1-1, en la siguiente acción encajamos un gol que no debimos encajar.»
Con el marcador liquidado, Christian Pulisic abandonó el campo lesionado, privando a los suyos de su principal desequilibrante justo cuando más se lo necesitaba. Ya en el minuto 93, Lukaku anotó el 1-4, su nonagésimo tercer gol con Bélgica, dedicado a Amadou Onana, quien se había retirado lesionado en la rodilla derecha al minuto 20.
Ni Kevin De Bruyne ni Jeremy Doku estuvieron en el once titular. Sus dos mejores jugadores sobre el papel fueron prescindibles en un encuentro de tanta dimensión, lo que habla del nivel colectivo que mostró Bélgica cuando decidió jugar sin especulaciones. La noche fue también la reivindicación de De Ketelaere, figura indiscutida con su doblete, y el certificado de defunción del sueño americano en su propio torneo.
Con este resultado, Bélgica confirmó su lugar entre los ocho mejores del mundo y enfrentará a España el viernes 10 de julio en Los Ángeles, en uno de los duelos más atractivos de los cuartos de final. Estados Unidos, en cambio, cierra su participación con la misma sensación de 2014: por momentos brillante, pero incapaz de sostener el nivel cuando el partido se pone grande.
