
El Mundial entra en su tramo más caliente. Este jueves se abrirán los cuartos de final con un cruce cargado de fútbol, historia y también de condimentos: Francia enfrentará a Marruecos desde la hora 17 de Uruguay, en el Boston Stadium, en Foxborough, Estados Unidos.
El ganador será el primer clasificado a semifinales y esperará por España o Bélgica, que jugarán el viernes. Del otro lado del cuadro quedaron Noruega-Inglaterra y Argentina-Suiza.
Francia llega como una de las grandes candidatas al título. La selección dirigida por Didier Deschamps volvió a meterse entre los ocho mejores después de superar a Suecia en la ronda de 32 y luego vencer 1 a 0 a Paraguay en octavos de final, en un partido cerrado, duro y con mucho roce.
El equipo francés carga con el peso de su historia reciente. Fue campeón del mundo en 1998 y 2018, finalista en 2006 y 2022, y desde hace años se mantiene como una de las potencias más estables del planeta. Tiene jerarquía, experiencia y jugadores acostumbrados a este tipo de escenarios.
Pero enfrente estará Marruecos, que ya no puede ser mirado como sorpresa pasajera. El seleccionado africano volvió a instalarse entre los protagonistas de una Copa del Mundo, después de haber hecho historia en Catar 2022 al transformarse en el primer equipo africano en jugar una semifinal mundialista.
Ahora, cuatro años después, los marroquíes quieren volver a meterse entre los cuatro mejores. Llegan a este cruce después de eliminar a Países Bajos por penales en la ronda de 32 y de golear 3 a 0 a Canadá en octavos, confirmando que no están en cuartos por casualidad.
Será, además, una especie de revancha mundialista. Francia y Marruecos ya se cruzaron en la semifinal de Catar 2022, cuando los europeos ganaron 2 a 0 y frenaron el sueño africano. Aquella noche quedó marcada en la historia marroquí, pero también mostró que Marruecos podía competir de igual a igual en el escenario más grande.
El contexto también suma tensión. El árbitro del partido será el argentino Facundo Tello, acompañado por los asistentes Juan Pablo Belatti y Gabriel Chade. El cuarto árbitro será Darío Herrera y el asistente de reserva Christian Navarro, todos argentinos. La designación generó ruido, sobre todo por el clima que rodea al arbitraje en los últimos días del Mundial y por la posibilidad de que Argentina pueda volver a cruzarse con Francia más adelante.
Deschamps, sin embargo, bajó el tono en la previa. “Tenemos que lidiar con eso. Confío en los árbitros. Nuestro rival es Marruecos, no el árbitro”, dijo el entrenador francés, intentando correr el foco hacia la cancha.
Del otro lado, el técnico marroquí Mohamed Ouahbi también buscó evitar que el partido quede atrapado únicamente en el recuerdo de 2022. Para él, tanto Francia como Marruecos cambiaron desde aquella semifinal, y el objetivo ya no es solo competir o disfrutar del momento, sino ganar.
En lo futbolístico, el duelo promete un choque de estilos. Francia tiene más peso individual, más variantes ofensivas y una estructura acostumbrada a jugar partidos grandes. Marruecos, en cambio, llega con una identidad clara: orden, sacrificio, defensa fuerte y transiciones rápidas para lastimar cuando encuentra espacios.
Francia sabe que no puede jugar apurada. Marruecos sabe que no puede regalar metros. En partidos así, un detalle puede cambiar todo: una pelota quieta, una contra, una pérdida en salida o una decisión arbitral.
También hay una lectura continental. Europa metió seis selecciones entre los ocho mejores, pero África todavía resiste con Marruecos como única bandera. Por eso el partido tendrá un peso que va más allá del resultado: Marruecos no solo juega por volver a semifinales, también juega por sostener la ilusión de todo un continente.
Francia, en cambio, va por otro paso en su camino de potencia. Con Deschamps cerca del cierre de su ciclo, la selección gala quiere volver a una semifinal y mantener vivo el sueño de otra final mundialista.
El cruce tiene todos los ingredientes: favorito contra ilusión, potencia contra resistencia, revancha de Catar 2022, árbitros bajo la lupa y un lugar en semifinales como premio.
Desde las 17 de Uruguay, en Boston, Francia y Marruecos abrirán los cuartos. Y el Mundial empezará a definir quiénes están realmente para levantar la Copa.
