
El maestro sanducero Mario Rivero se prepara para afrontar dos acontecimientos muy especiales dentro de su extensa trayectoria en las artes marciales: volverá a competir en un Campeonato Mundial y será reconocido en el Salón de la Fama de las Artes Marciales.
Rivero participará del 10º Mundial de artes marciales, que se desarrollará del 9 al 11 de octubre. Allí competirá en la categoría Maestros, tanto en combate como en formas con armas.
No será su primera experiencia en esta competencia. El sanducero ya estuvo presente en la edición de 2005, cuando consiguió el segundo lugar.
“Tuve la posibilidad de estar en 2005 en este mismo Mundial, cuando fui segundo, y ahora volveré a competir en la categoría Maestros, en combate y formas con armas”, señaló.
Con el desafío confirmado, Rivero se encuentra entrenando intensamente y trabajando también para poder cubrir los gastos que demandará su participación.
“Me estoy preparando para eso, entrenando y buscando la manera de solventar los gastos. Estamos trabajando a pleno”, explicó.
Pero el Mundial no será el único acontecimiento importante para el maestro sanducero. Rivero fue nominado para integrar la 12ª edición del International Hall of Fame Martial Arts 2026, distinción que reconoce la trayectoria, el liderazgo y el aporte realizado al desarrollo de las artes marciales.
El reconocimiento será entregado en Buenos Aires y tendrá un valor especial, ya que Rivero es el único maestro y representante del Sipalki Dan Bong Kwan en Uruguay.
“Hace tiempo estaba buscando poder acceder. Como único maestro de Sipalki en Uruguay, me darán un reconocimiento en Buenos Aires. Estoy muy contento por este logro, por este premio y porque, después de tantos años, me reconozcan de esta manera”, expresó.
Rivero cuenta con casi 30 años de trayectoria, es sexto Dan y dirige su propia escuela en Paysandú, donde trabaja en la formación de niños, jóvenes y adultos.
Su camino también lo llevó a representar a Uruguay fuera del país. En 2024 participó junto al gran maestro Andrés Esquivel, noveno Dan internacional y director de Dan Bong Kwan, de importantes seminarios realizados en Sevilla, España.
Además, ha sido organizador de campeonatos nacionales, internacionales y panamericanos, manteniendo una participación constante en el crecimiento de la disciplina.
Ahora, el maestro sanducero se prepara para escribir dos nuevos capítulos en su carrera: volver a medirse en un Mundial, más de dos décadas después de aquella medalla de plata, y recibir un reconocimiento que premia una vida dedicada a las artes marciales.
