
La selección uruguaya empezó a desarmar la valija mundialista mucho antes de lo esperado. La derrota 1 a 0 ante España en Guadalajara cerró la participación celeste en la fase de grupos y abrió el capítulo del regreso: sin clasificación, sin chárter de vuelta y con buena parte del plantel liberado para viajar por su cuenta.
La AUF salió a aclarar que no hubo cambio de planes. Según el comunicado, el vuelo chárter estuvo previsto para la ida porque la delegación era enorme: más de 150 personas y más de 5.000 kilos de equipaje y utilería. Para la vuelta, en cambio, nunca estuvo definido un regreso en bloque, porque nadie sabía desde qué ciudad tendría que volver Uruguay una vez terminado su camino en el Mundial.
El problema es que ese camino terminó demasiado pronto.
Tras la eliminación, varios futbolistas fueron liberados para viajar directamente hacia sus países de residencia, destinos de descanso o lugares donde deberán reintegrarse a sus clubes. Por eso, el grupo que efectivamente volverá a Uruguay será bastante más chico que el que partió con la ilusión mundialista.
Los integrantes que quedan de la delegación comenzarán a regresar desde este domingo en vuelos comerciales, con arribos previstos para el lunes y en diferentes tandas, de acuerdo a las conexiones disponibles.
La logística también tuvo movimientos sobre la marcha. Después del partido ante España, la delegación volvió a Playa del Carmen, pese a que inicialmente estaba previsto pasar la noche en Guadalajara. Desde allí se terminó de ordenar un retorno que ya no tiene nada de festejo ni de continuidad mundialista.
En paralelo, algunos dirigentes y acompañantes también iniciarán el regreso. Ignacio Alonso y Eduardo Ache, en tanto, permanecerían en México por reuniones vinculadas al Mundial 2030.
Pero el cierre de Uruguay en la Copa del Mundo dejó además otra preocupación: Manuel Ugarte. El volante debió salir lesionado en el primer tiempo ante España, luego de disputar una pelota con Pedri. Quedó tendido en el campo, pidió el cambio enseguida y se fue en camilla, con gestos claros de dolor.
La situación encendió las alarmas. Desde la AUF se informó que hay preocupación por una dolencia de rodilla y que se están realizando estudios preliminares para tener un diagnóstico más claro. Por ahora, no hay informe definitivo.
Uruguay se vuelve antes de tiempo, disperso y golpeado. Algunos jugadores viajarán directo a sus clubes o a descansar, otros retornarán a Montevideo, y el cuerpo técnico empezará a cerrar una experiencia que dejó más dudas que respuestas.
La Celeste llegó al Mundial con expectativas altas, con un plantel importante y con la ilusión de ser protagonista. Se va sin victorias, eliminada en fase de grupos y con la sensación amarga de que todo terminó demasiado rápido.
Ahora empieza el regreso. Y después, inevitablemente, las explicaciones.
