
Franco Perochena está bien y ya piensa en su próximo objetivo, aunque reconoce que se quedó con un sabor agridulce después de su debut en el boxeo a puño limpio.
El sanducero perdió por nocaut técnico frente al argentino Harel “El Mal Educado” Nicodella, en la histórica velada desarrollada en el Antel Arena, que marcó el desembarco del Bare Knuckle Fighting Championship en Uruguay y Sudamérica.
Perochena tuvo un buen comienzo y logró aplicar durante los dos primeros asaltos la estrategia preparada junto a su equipo. El combate cambió cuando recibió un golpe directamente sobre el ojo, que le quitó la visión y obligó al árbitro Martín Carnevale a detener la pelea.
“Estamos contentos, pero con un gustito agridulce. En el segundo round ya venía leyendo bien sus movimientos, como lo habíamos trabajado con mi profesor y con el profesor de boxeo”, contó Perochena a Chicos las Pelotas.
El sanducero sintió que comenzaba a encontrar los espacios frente a un rival zurdo y con experiencia previa dentro de esta modalidad. Sin embargo, el golpe recibido cambió todo en cuestión de segundos.
“Entró una mano en el ojo y me dejó sin visión. Por eso tuvieron que frenar la pelea. Son estrictos con ese tema, también porque se pelea sin guantes”, explicó.
El combate estaba previsto a cinco asaltos de dos minutos dentro de la categoría Semipesado, en las 185 libras. Perochena había llegado al Antel Arena después de superar un selectivo y de realizar una preparación especial para adaptarse a una disciplina diferente al muay thai.
Aunque el resultado oficial marcó una derrota, el sanducero dejó una buena imagen en su primera experiencia a puño limpio. Durante los dos primeros rounds se mostró tranquilo, respetó el plan de pelea y logró controlar buena parte de las acciones.
“Me quedé con muchas ganas de seguir, pero así son las cosas y hay que mantenerse firme”, señaló.
Perochena explicó que la lesión no es grave y que solamente deberá darle tiempo al ojo para recuperarse.
“Es algo superficial. Solo hay que descansar y recuperar”, afirmó.
Ahora será tiempo de bajar la intensidad, permitir que la zona afectada se recupere y comenzar a pensar nuevamente en el muay thai, la disciplina en la que desarrolló la mayor parte de su carrera.
El próximo gran desafío será en octubre, cuando competirá en el Campeonato Panamericano de muay thai.
“Ahora vamos por el siguiente objetivo. En octubre tengo el Panamericano, así que toca descansar, recuperarme y seguir por el camino”, cerró.
La pelea terminó antes de lo esperado, pero Perochena se llevó una experiencia diferente, en uno de los principales escenarios deportivos del país y dentro de una noche histórica para los deportes de combate en Uruguay.
