
El Mundial terminó para los jugadores, pero también abrió un mercado que muchas veces pasa más desapercibido: el de los entrenadores.
Nada menos que 17 técnicos dejaron sus cargos durante el torneo o apenas finalizó la participación de sus selecciones. Algunos fueron despedidos, otros renunciaron y también estuvieron quienes simplemente terminaron su contrato y decidieron no continuar.
Uno de los cambios más importantes se produjo en Alemania. Julian Nagelsmann dejó el cargo después de que su equipo fuera eliminado por Paraguay en los 32avos de final. La Federación alemana fue directamente por Jürgen Klopp, quien aceptó el desafío y volvió al trabajo como entrenador después de su etapa fuera de los bancos. Su primera gran misión será reconstruir a una selección que volvió a despedirse demasiado temprano de un Mundial.
Bélgica también cambió de conductor, aunque su campaña fue mucho mejor. El equipo llegó hasta los cuartos de final, donde perdió 2 a 1 frente a España. Rudi Garcia terminó su contrato y la Federación decidió no renovarlo. Su lugar será ocupado por Mark van Bommel, quien tendrá la responsabilidad de continuar con la renovación del plantel belga.
Portugal quedó eliminado por España en los octavos de final y Roberto Martínez decidió dar un paso al costado. La Federación portuguesa no demoró demasiado en encontrar reemplazante: contrató a Jorge Jesus, quien firmó por cuatro años y tendrá la posibilidad de dirigir a la selección hasta el Mundial de 2030.
México también comenzó una nueva etapa. Javier Aguirre cerró su tercer ciclo al frente del Tri después de la eliminación frente a Inglaterra. Su sucesor será Rafael Márquez, quien ya estaba integrado al proceso y ahora tendrá la conducción principal. La apuesta es aprovechar la buena imagen dejada por el equipo y darle continuidad a una generación joven que se mostró durante el torneo.
Francia sabía desde antes del Mundial que Didier Deschamps no continuaría. El técnico había anunciado que dejaría el puesto después del campeonato, poniendo fin a un ciclo de 14 años. En ese tiempo fue campeón del mundo en 2018, subcampeón en 2022 y volvió a colocar a Francia entre las cuatro mejores selecciones en 2026.
Croacia también despidió a un entrenador histórico. Zlatko Dalic renunció después de nueve años al frente de la selección. Su equipo fue eliminado por Portugal en los 32avos de final, pero su ciclo será recordado por el segundo puesto conseguido en Rusia 2018 y el tercero alcanzado en Catar 2022. Por ahora, Dalic no confirmó un nuevo trabajo.
Ronald Koeman dejó Países Bajos después de la eliminación frente a Marruecos, mientras que Sebastián Beccacece renunció en Ecuador luego de caer ante México. Ambos se marcharon tras quedar afuera en los 32avos de final y todavía no se anunció quiénes ocuparán sus lugares.
Uruguay también quedó dentro de la lista. Marcelo Bielsa dejó la selección después de la eliminación en la fase de grupos. Su salida cerró un ciclo que había comenzado en 2023 y que tuvo como mejor resultado el tercer puesto en la Copa América de 2024. Diego Forlán será el encargado de tomar la posta, liderando la Sub 20 y haciéndose cargo de la dirección técnica en los amistosos por venir, hasta que se desarrollen las elecciones en la AUF y se decida quién será el líder del proceso hasta 2030.
Escocia perdió a Steve Clarke, quien renunció después de que la selección quedara eliminada en la primera fase. Clarke había conseguido devolver al país a una Copa del Mundo después de una larga ausencia, pero decidió terminar su etapa luego del torneo.
Corea del Sur también quedó sin entrenador tras la renuncia de Hong Myung-bo. En República Checa terminó el ciclo de Miroslav Koubek, mientras que Túnez protagonizó uno de los casos más duros del campeonato: Sabri Lamouchi fue despedido después de la goleada sufrida frente a Suecia, cuando el Mundial recién comenzaba.
No todas las selecciones decidieron cambiar. Irán, por ejemplo, confirmó que Amir Ghalenoei continuará al menos hasta la próxima Copa Asiática. En otros países todavía se estudia si conviene mantener el proceso o comenzar uno nuevo pensando en las competencias que vienen.
El Mundial volvió a demostrar que el trabajo de un entrenador puede cambiar en apenas 90 minutos. Algunos técnicos se marcharon después de cumplir un ciclo exitoso. Otros pagaron una eliminación inesperada y hubo quienes encontraron rápidamente una nueva oportunidad.
Klopp asumió en Alemania, Van Bommel tomó Bélgica, Jorge Jesus llegó a Portugal y Rafael Márquez quedó al frente de México. Del otro lado, nombres de peso como Deschamps, Dalic, Bielsa, Koeman y Roberto Martínez todavía no confirmaron cuál será su próximo paso.
La pelota dejó de rodar en el Mundial, pero para los entrenadores el movimiento recién empieza.
