El uruguayo Nicolás Pirozzi se despidió hoy de los Juegos Olímpicos de Invierno que se desarrollan en la italiana Milano-Cortina, tras no poder completar la primera manga del eslalon de esquí alpino: se salteó una puerta y quedó automáticamente afuera.
En la competencia fueron de la partida 96 esquiadores, de los cuales solo 44 completaron la prueba 44. Uno de los que quedó rápidamente afuera fue Lucas Pinheiro Braathen, el brasileño que el sábado había hecho historia al darle a Sudamérica su primer oro en eslalon gigante, disciplina en la que Pirozzi había terminado 36º.
El representante uruguayo, nacido en Chile, de padre trasandino y de madre uruguaya, mostró su decepción en las redes, señalando que “difícil explicar” lo que pasó y que la sensación es “muy frustrante, muy”. Contó que lo tenía claro desde el arranque, que estaba preparados, pero que en cuestión de un segundo quedó todo trunco. “De un segundo a otro, out”, resumió con crudeza.
“No era lo que esperaba ni mucho menos, pero a veces pasan estas cosas. Es parte del proceso y de aprender”, escribió, agradeciendo los mensajes de apoyo y cerrando con un sentido “perdón por tan poco”.
En lo deportivo, Pirozzi había superado el primer parcial sin problemas. Sin embargo, camino al segundo punto de control cometió el error que lo dejó fuera de carrera. Y no fue un día sencillo: la intensa nevada sobre el Bormio Ski Centre complicó la visibilidad y convirtió la pista en un verdadero desafío.
Con la participación de Pirozzi, Uruguay volvió a tener presencia en unos Juegos Olímpicos de Invierno, algo que no ocurría desde Nagano 1998. En aquella edición compitió Gabriel Hottegindre en eslalon y terminó 24º entre 65 participantes. Esta vez no se dio el resultado soñado, pero la bandera volvió a estar en la nieve.

