Luego de un exhaustivo trabajo técnico y organizativo encabezado por el cuerpo técnico de Marcelo Bielsa y la dirección deportiva que conduce Jorge Giordano, la selección uruguaya presentó ante la FIFA los cinco posibles lugares de concentración exigidos por el organismo rector para afrontar el Mundial 2026.
Playa del Carmen, en México, aparece como la primera opción de Uruguay para establecer su base, aunque la confirmación final dependerá de la FIFA: en caso de que una selección mejor posicionada en el ranking internacional opte por esa misma sede, la Celeste deberá recurrir a su segunda alternativa, y así de manera sucesiva.
Las demás ciudades propuestas se ubican en Estados Unidos. En orden de prioridad, las opciones son Tampa, Atlanta, Boca Ratón y Austin.
De acuerdo a un comunicado emitido por la AUF, la elección de las sedes apunta a “asegurar las mejores condiciones de rendimiento deportivo, privacidad y calidad de vida para la delegación durante una estadía estimada de 30 días”.
El proceso incluyó inspecciones presenciales realizadas por el propio Bielsa, el preparador físico Diego Estavillo y el director de selecciones nacionales, Jorge Giordano, quienes analizaron distintos aspectos vinculados a la infraestructura, el alojamiento, la logística, la recuperación física y el entorno general de trabajo.
Entre los elementos determinantes para la selección se destacaron la infraestructura integrada, la exclusividad del alojamiento, la disponibilidad de espacios abiertos y la presencia de áreas verdes.

La planificación también prevé traslados en vuelos chárter exclusivos, con tiempos de viaje reducidos hacia las sedes de competencia, lo que permitirá disminuir el desgaste físico. A esto se suma un calendario diseñado con ventanas de recuperación adecuadas entre partidos, favoreciendo una preparación óptima desde la sede base.
Desde el punto de vista operativo y económico, las sedes propuestas cumplen con los criterios de cobertura establecidos por la FIFA, que se hace cargo de los costos de alojamiento y manutención de la delegación oficial. Además, la concentración de todos los servicios en un mismo complejo evita gastos adicionales en logística terrestre y alquiler de instalaciones externas.
La FIFA deberá pronunciarse antes del viernes para aprobar —o no— a Playa del Carmen como la base de Uruguay.

