Marcha todo sobre ruedas. El clima acompañó como estaba previsto, pero especialmente las ganas siguieron a flor de piel a medida que transcurrieron los kilómetros. Como siempre, el esfuerzo se siente. Brazada tras brazada.
Pero encarar el desafío de unir Salto con Paysandú a nado, en postas, no tiene igual. Y el grupo que comenzó hoy temprano en Salto, desde el Club Remeros Salto, no se detuvo.
Tras dejar el hotel en el que la delegación descansó anoche en lares salteños, luego del saludo y los abrazos antes de comenzar el desafío de recorrer los 125 kilómetros establecidos, fue Oscar Samurio el que rompió el hielo.
El “Poliya” fue el primero en salir al agua, tal como estaba establecido, para recorrer los kilómetros que sumara a lo largo de una hora.

Luego tomó la posta Sara Machuca, que le dejó en lugar a Hugo Gustá. Alejandra Miloc fue la siguiente, y los últimos lugares fueron para Fernando Artía y Silvana Álvarez.

“Va todo espectacular, el clima, todo está acompañando. Y nos estamos sintiendo muy bien. Quedan muchas horas, todavía no vamos por la mitad, pero esperamos que todo siga de esta manera”, dijo a Chicos las Pelotas, sobre las 19 horas, Silvana Álvarez.

Los relevos se fueron sucediendo. Y todo va, incluso, mejor que lo esperado, tal como reflejó desde el comienzo Chicos las Pelotas en Facebook, gracias al trabajo de Santiago Díaz.
A las 20 horas, se había nadado la mitad del recorrido. Se estimaba a esa altura que el desafío, que está siendo controlado rigurosamente por jueces teniendo en cuenta la reglamentación del cruce del Canal de la Mancha, culminara sobre las 6 de la mañana de este sábado.

“Venimos a un ritmo promedio de 5,8 kilómetros por hora y estamos a 45 kilómetros de Paysandú, por lo que estimamos llegar sobre las 6 de la mañana”, dijo Artía a Chicos las Pelotas a las 22.
“Viene todo muy bien, rápido, pero la idea es certificar la llegada con los jueces y quizás esperar en el Sacra (la embarcación del Yacht Club Paysandú que oficia de sede flotante del desafío) algunas horas para luego hacer una llegada todos juntos a media mañana”, agregó.

Pero ahí están. Disfrutando de la experiencia, de lo que les gusta. De nadar incluso en la noche, sin parar. De afrontar un desafío que quedará para el recuerdo. Teniendo en el recuerdo al profesor Ruben Peña, que planificó todo pero falleció antes de poder vivir este desafío. Haciendo historia. Ni más, ni menos.



