
El Mundial 2026 ya entregó una de sus primeras sorpresas. Cabo Verde, debutante absoluto en una Copa del Mundo, resistió durante 90 minutos y consiguió un valioso empate sin goles frente a España, una de las grandes candidatas al título, en el estreno de ambos por el Grupo H.
En Atlanta, el conjunto africano escribió una página histórica para su fútbol. Frente al vigente campeón de Europa, mostró orden, disciplina táctica y una enorme solidaridad defensiva para sumar un punto que puede resultar fundamental en la pelea por la clasificación. ¿Lo más llamativo? Hizo una sola falta a lo largo de todo un partido que, en el trámite, le fue desfavorable.
España asumió el protagonismo desde el primer minuto, monopolizó la posesión y generó las mejores oportunidades de gol. Sin embargo, se encontró con un rival que redujo espacios y, especialmente, con una actuación sobresaliente especialmente sobre el final de la primera etapa del arquero Vozinha, una de las grandes figuras de la tarde.
La ocasión más clara para los europeos llegó en la primera mitad, cuando Ferran Torres estrelló un remate en el travesaño, y en la misma incidencia el golero africano tuvo una reacción espectacular. Más adelante, Mikel Oyarzabal también estuvo cerca de abrir el marcador, pero volvió a encontrarse con la resistencia del arquero caboverdiano.
En el complemento, España mantuvo el dominio territorial y buscó variantes desde el banco de suplentes, pero nunca logró romper el sólido bloque defensivo de Cabo Verde. Los africanos prácticamente no generaron peligro en ofensiva, aunque cumplieron a la perfección el plan de partido que habían diseñado para su estreno mundialista.
Para el Grupo H, el resultado tiene una importancia enorme. España dejó escapar dos puntos que en la previa parecían asegurados, mientras que Cabo Verde sumó una unidad inesperada que alimenta su sueño de avanzar a la próxima ronda.
La igualdad también mete presión sobre Uruguay y Arabia Saudita, que cerrarán la primera jornada de la serie en Miami. Tras el empate en Atlanta, ninguno de los dos podrá darse el lujo de mirar de reojo el resultado: el ganador quedará como líder exclusivo del grupo, mientras que un empate dejará a los cuatro seleccionados igualados al término de la primera fecha.
Cabo Verde celebró el primer punto mundialista de su historia. España, en cambio, se fue con la sensación de haber dejado pasar una gran oportunidad.
