Argentina goleó 3-0 en su debut y su capitán, de 38 años, anotó los tres goles para llegar a 16 tantos en la historia de la Copa del Mundo. La noche de Kansas City quedará en la memoria de la Albiceleste para siempre.
A los 5 minutos, Messi puso en ventaja a la Argentina tras una gran asistencia de Lautaro Martínez, pero el gol fue anulado por posición adelantada. Minutos después, a los 8 minutos, Fares Chaibi anotó para los argelinos, aunque también estaba adelantado. El partido pedía paciencia, y la Argentina la tuvo.
A los 17 minutos Messi se sacó la espina cuando recibió fuera del área y le pegó de larga distancia para clavarla en el ángulo y abrir el marcador, gol con el que el equipo de Scaloni se fue al descanso. El capitán demostró estar más vigente que nunca y, con ese golazo desde afuera del área, puso el 1 a 0 parcial, mientras la Argentina priorizaba la tenencia de la pelota y las triangulaciones en espacios cortos, con Enzo Fernández en un buen nivel.
En la parte complementaria, Messi volvió a hacer de las suyas al minuto 60, cuando aprovechó un rebote del portero para anotar el segundo. El tercero llegó poco después y tuvo un valor especial: significó para el atacante alcanzar al alemán Miroslav Klose como máximo anotador en la historia de los Mundiales, al llegar a los 16 goles en el certamen de la FIFA.
Scaloni decidió reemplazarlo al minuto 78, lo que provocó que la afición argentina se rindiera a sus pies con una ovación en una noche que jamás olvidará. Fue el primer hat-trick de Messi en la historia de los Mundiales, con 38 años cumplidos.
El dato curioso quedó para la previa: el único antecedente entre ambas selecciones era un amistoso disputado en 2007 en el Camp Nou, que Argentina ganó 4-3 con un doblete de Messi. Diecinueve años después, la historia se repitió con el rosarino como protagonista absoluto, aunque esta vez con los puntos del Mundial en juego. El próximo desafío de la Albiceleste será el lunes 22 de junio ante Austria.
