
Uruguay afrontará este domingo un partido clave para sus aspiraciones mundialistas. Desde la hora 19, en el Hard Rock Stadium de Miami, la Celeste enfrentará a Cabo Verde por la segunda fecha del Grupo H, con una necesidad tan clara como incómoda: ganar.
El debut dejó gusto a poco, de acuerdo a cómo se dio el debut. El empate 1-1 ante Arabia Saudita, con gol de Maximiliano Araújo, mostró una versión celeste que recién encontró claridad en el complemento, pero que no logró imponer condiciones durante buena parte del partido. Y en una serie corta, donde el margen de error es mínimo, dejar pasar otra oportunidad puede significar llegar a la última fecha contra España demasiado condicionado.
El grupo quedó completamente abierto después de la primera jornada. Uruguay y Arabia Saudita igualaron 1-1, mientras que Cabo Verde dio uno de los golpes emocionales del arranque del Mundial al empatar 0-0 ante España, uno de los grandes candidatos al título. Por eso, todos llegan a esta segunda fecha con un punto, y cualquier victoria puede empezar a aclarar la tabla.
Cabo Verde no será un trámite. Más allá de ser debutante mundialista, ya demostró que tiene estructura, orden y personalidad. Ante España se sostuvo con disciplina, táctica defendió con mucha concentración y tuvo en Vozinha a una de sus grandes figuras. Es un equipo que seguramente vuelva a plantear un partido incómodo, de espacios cortos y mucho sacrificio.
Para Uruguay, entonces, el desafío será doble: ganar, sí, pero también jugar mejor. Marcelo Bielsa prepara cambios importantes con relación al estreno, especialmente tras haberle encontrado la vuelta al equipo en el segundo tiempo del choque ante los árabes.
Juan Manuel Sanabria se perfila para ocupar el lateral izquierdo en lugar de Viña, Agustín Canobbio estará por derecha en la ofensiva, Federico Valverde bajaría a una zona más cercana a la pelota, y Federico Viñas volverá a ser opción como opción para ocupar el centro del ataque.
La duda pasa por Nicolás de la Cruz, que podría meterse desde el inicio en lugar de Manuel Ugarte para darle más claridad al mediocampo, y teniendo en cuenta que en lo previo el rival no tendrá mucho manejo de pelota sino que apostará primordialmente a defenderse tácticamente.
El equipo probable de Uruguay sería con Fernando Muslera; Guillermo Varela, Sebastián Cáceres, Mathías Olivera y Juan Manuel Sanabria; Federico Valverde, Rodrigo Bentancur y Nicolás de la Cruz; Agustín Canobbio, Federico Viñas y Maximiliano Araújo.
José María Giménez estaría a la orden en el banco de suplentes, mientras que Ronald Araujo y Giorgian de Arrascaeta siguen descartados por sus problemas musculares.
Cabo Verde, dirigido por Bubista, formaría con Vozinha; Moreira, Lopes, Roberto Lopes y Joao Paulo; Andrade, Semedo y Duarte; Jovane Cabral, Ryan Mendes y Tiago Bebé.
La terna arbitral será noruega. El juez principal será Espen Eskås, acompañado por Jan Erik Engan e Isaak Bashevkin como asistentes. La estadounidense Tori Penso será la cuarta árbitra y Brooke Mayo la quinta.
Uruguay nunca perdió ante selecciones africanas en Mundiales: suma dos victorias y dos empates. Pero los antecedentes no juegan. Lo que juega es el presente, y el presente dice que la Celeste necesita tres puntos para respirar, para crecer y para no llegar contra España con la soga demasiado apretada.
No alcanza con la camiseta. No alcanza con la historia. Este domingo, Uruguay tiene que dar una respuesta futbolística. Porque en un Mundial, cuando se deja pasar una oportunidad, después puede no haber tiempo para corregir.
