
Terminados los octavos de final, el Mundial ya tiene definidos los cruces de cuartos de final y también dejó una foto bastante clara: Europa volvió a quedar parada como el continente dominante, África mantiene una ilusión enorme con Marruecos y Sudamérica se quedó únicamente con Argentina.
El camino a la final ya está marcado. Los cuartos de final se abrirán el jueves 9 de julio, cuando Francia enfrente a Marruecos desde la hora 18 de Uruguay. Al día siguiente, el viernes 10, España jugará ante Bélgica a partir de las 17. El sábado 11 habrá doble jornada: Noruega se medirá con Inglaterra desde las 19, y Argentina chocará con Suiza a las 23. De esos cuatro partidos saldrán los semifinalistas.
Por un lado del cuadro, Francia y Marruecos animarán uno de los cruces más atractivos de esta etapa, y el ganador se medirá en semifinales con quien avance del duelo entre España y Bélgica. Del otro lado, Noruega e Inglaterra jugarán por un lugar entre los cuatro mejores, y el vencedor irá luego ante Argentina o Suiza.
La cuenta es contundente: de los ocho equipos que siguen en carrera, seis son europeos. Francia, España, Bélgica, Noruega, Inglaterra y Suiza sostienen el dominio de la UEFA en la recta final del torneo. Los otros dos lugares quedaron para Marruecos, representante africano, y Argentina, único sudamericano que sigue con vida.
El dato no es menor, porque el Mundial había llegado a la fase de eliminación directa con una presencia importante de selecciones de distintos continentes. Pero el filtro fue durísimo. La ampliación del torneo permitió ver más países, más historias y más cruces, pero cuando llegó la hora de los mano a mano, Europa volvió a marcar diferencias.
La UEFA metió una cantidad importante de selecciones en la fase final y, aunque varias quedaron por el camino, todavía conserva seis equipos en cuartos. Se fueron Alemania, Países Bajos, Suecia, Croacia, Austria, Bosnia y Herzegovina y Portugal, pero siguen Francia, España, Bélgica, Noruega, Inglaterra y Suiza. Es decir: el bloque europeo volvió a copar la escena grande del campeonato.
Francia llega a cuartos después de dejar por el camino a Suecia y Paraguay. Marruecos, en tanto, se transformó en una de las grandes sorpresas al eliminar a Países Bajos y luego golear 3 a 0 a Canadá. Del otro lado de esa llave, España dejó afuera a Austria y después ganó el duelo ibérico ante Portugal, mientras que Bélgica avanzó tras vencer a Senegal y golear a Estados Unidos.
En la otra parte del cuadro, Noruega se ganó su lugar con mérito grande. Primero eliminó a Costa de Marfil y luego dio uno de los grandes golpes del torneo al sacar a Brasil. Inglaterra, por su parte, venció a República Democrática del Congo y después superó a México en un partido durísimo. Y Suiza se metió en cuartos luego de derrotar a Argelia y dejar por el camino a Colombia en definición por penales.
África, que había tenido una presencia fuerte en la fase de 32, quedó reducida a Marruecos. Y no es poca cosa. El equipo marroquí no solo sigue en carrera, sino que lo hace dejando sensaciones muy buenas y sosteniendo la ilusión de todo un continente. Atrás quedaron Sudáfrica, Costa de Marfil, República Democrática del Congo, Senegal, Cabo Verde, Egipto, Argelia y Ghana.
Sudamérica, en cambio, quedó golpeada. La Conmebol tuvo varios representantes en la fase eliminatoria, pero solo uno logró llegar a cuartos. Ecuador cayó ante México, Paraguay perdió con Francia, Brasil fue eliminado por Noruega y Colombia quedó afuera frente a Suiza por penales. Argentina, con sufrimiento y polémica, es la última bandera sudamericana en el torneo.
La Albiceleste llegó a cuartos después de dos partidos bravos. Primero derrotó 3 a 2 a Cabo Verde y luego volvió a ganar por el mismo marcador ante Egipto, en una remontada agónica. Ahora tendrá por delante a Suiza, una selección que quizás no tenga tanto cartel como otras, pero que llega fortalecida, ordenada y con la confianza de haber sobrevivido a un cruce de máxima tensión.
La Concacaf, pese a tener selecciones que hicieron un papel interesante, se quedó sin representantes. Canadá eliminó a Sudáfrica, pero luego fue goleado por Marruecos. México dejó afuera a Ecuador, aunque después cayó en un partidazo ante Inglaterra. Estados Unidos superó a Bosnia y Herzegovina, pero más tarde fue goleado por Bélgica. La región estuvo cerca, pero no logró meter a nadie entre los ocho mejores.
Asia también se quedó sin equipos. Japón compitió, pero cayó ante Brasil. Australia llevó a Egipto hasta los penales, aunque no pudo avanzar. La AFC no consiguió sostener presencia entre los mejores ocho del torneo.
Así quedó entonces el mapa del Mundial: Europa domina con seis equipos, África resiste con Marruecos y Sudamérica se aferra a Argentina. El cuadro está armado, los cruces ya tienen día y hora, y el camino a la final empieza a estrecharse.
Quedan ocho selecciones. Seis son europeas. Solo una es africana. Solo una es sudamericana. Y de acá en más, ya no hay margen de error.

