Kamada abrió la cuenta a los 4 minutos, Ueda firmó un doblete e Ito completó la fiesta en el Estadio de Monterrey. Los Samurai Blue dieron un golpe de autoridad en el debut de Hervé Renard como entrenador tunecino y treparon al segundo lugar del Grupo F.
El conjunto asiático eligió el peor escenario posible para Túnez: el partido número 1000 en la historia de las Copas del Mundo, disputado en el Estadio de Monterrey. Y lo hizo con una contundencia total.
El golpe llegó casi de inmediato: Daichi Kamada anotó un gol rapidísimo que hizo explotar al estadio apenas comenzado el partido, al minuto 4. Túnez, que había destituido a su técnico Sabri Lamouchi tras la goleada 5-1 sufrida ante Suecia en el debut, apenas pudo asimilar el golpe inicial bajo la conducción de emergencia de Hervé Renard, designado apenas días antes.
Japón amplió la ventaja antes del descanso: Ayase Ueda convirtió el segundo y los Samurai Blue se fueron al vestuario con una cómoda diferencia de dos goles. El dominio asiático fue total durante toda la primera mitad, sin que la defensa tunecina lograra ordenarse ante las embestidas nipones.
En el complemento, el guion no cambió. Al minuto 69, Junya Ito apareció dentro del área, encontró espacio en el corazón de la defensa tunecina y definió con un disparo de pierna derecha para el 3-0, confirmando el dominio absoluto de los Samurai Blue. Ya cerca del final, al 83′, Ueda completó su doblete con una definición de cabeza al segundo poste para el 4-0 definitivo.
Con esta goleada, el conjunto asiático dominó prácticamente de principio a fin, con superioridad en la posesión, eficacia frente al arco y notable solidez defensiva, en una actuación para el recuerdo. Sin embargo, el dato no es del todo tranquilizador para los nipones: Japón acumula once partidos consecutivos de Copa del Mundo sin mantener su portería en cero, una racha que refleja los problemas defensivos que ha tenido el conjunto asiático en sus últimas participaciones mundialistas, pese a haber logrado competir y sumar resultados importantes en ese período.
Con el resultado, Japón se metió en la segunda plaza del Grupo F del Mundial 2026, mientras que Túnez, que ya venía golpeado por la salida de Lamouchi, queda en una posición crítica de cara a la última fecha de la fase de grupos.
