Tocó puertas y solo recibió promesas. Hasta que se abrió la posibilidad inesperada de que un privado levantara la mano y brindara su colaboración para que el Aviron, el novel club sanducero de remo, tenga su terreno para construir su sede y pueda comenzar a funcionar de la mejor manera.
El terreno, a pocos metros de la costa sanducera, tiene unos 2 mil metros cuadrados, lo que permitirá no solo establecer la sede, el gimnasio y la sala de botes, sino llevar adelante todas las ideas que apuntan a darle a los futuros socios posibilidades de esparcimientos.
“Conseguimos el terreno con un privado, y ahora haremos las gestiones para la instalación de los containers, y pediremos colaboración de la Intendencia para realizar el tendido eléctrico y demás”, dijo el entrenador Querry Pegazzano, quien también explicó que habrá que realizar todo lo que tiene que ver con el saneamiento.
El club ya tiene en su poder los containers para establecer su sede, cuenta con un Doble, dos Singles, un bote de paseo y tres coastal, sumando a tres remorgómetros y buena parte de los aparatos de gimnasio.
Los trabajos comenzarán a la brevedad, para definir dónde estarán ubicados los containers. “Es trabajar, dejar todo en condiciones, armar todo y lanzar las inscripciones. Tenemos muchas expectativas”, dijo el entrenador.
Aviron está en marcha, con la ilusión intacta. Y espera un 2026 lleno de expectativas, luego de haber dejado pasar varias competencias, incluso internacionales, por no poder contar con su sede y trabajar como estaba pensado.

