
El partido por el tercer puesto entre Inglaterra y Francia no solo dejó una lluvia de goles y la victoria inglesa por 6 a 4. También provocó cambios importantes en varias estadísticas históricas de la Copa del Mundo.
El gran protagonista francés fue, una vez más, Kylian Mbappé. El delantero marcó dos de los cuatro goles de su selección y terminó su participación en el Mundial 2026 con diez conquistas.
Mbappé había comenzado el partido con ocho tantos, igualado con Lionel Messi en la lucha por ser el máximo goleador de esta edición. Su doblete ante Inglaterra le permitió llegar a diez y quedar como líder de la tabla, aunque el argentino todavía tendrá la posibilidad de alcanzarlo o superarlo en la final entre Argentina y España.
Los diez goles conseguidos por Mbappé representan, además, la tercera mejor cifra alcanzada por un futbolista en una misma Copa del Mundo. El récord continúa perteneciendo al francés Just Fontaine, que marcó 13 en Suecia 1958. Segundo aparece el húngaro Sándor Kocsis, autor de 11 en 1954, mientras que Mbappé igualó los diez que el alemán Gerd Müller convirtió en México 1970.
La producción del capitán francés en los mundiales resulta todavía más impresionante cuando se repasan sus tres participaciones. Marcó cuatro goles en Rusia 2018, ocho en Catar 2022 y diez en Estados Unidos, México y Canadá 2026.
En total, llegó a 22 tantos en 22 partidos disputados en Copas del Mundo: un promedio exacto de un gol por encuentro. Con esa cifra superó los 21 de Lionel Messi y quedó, al menos hasta la final de este domingo, como máximo goleador de la historia de la competencia.
Mbappé disputó todos los encuentros que Francia podía jugar en sus tres mundiales: siete en 2018, siete en 2022 y ocho en 2026. Fue campeón en Rusia, subcampeón en Catar y terminó cuarto en esta edición. En todos llegó, por lo tanto, hasta el último partido disponible para su selección.
El doblete frente a Inglaterra fue el séptimo que consiguió en Copas del Mundo. Entre sus actuaciones más recordadas permanece el triplete marcado ante Argentina en la final de 2022, que lo convirtió en el segundo futbolista capaz de hacer tres goles en una definición mundialista, después del inglés Geoff Hurst en 1966.
Pero Mbappé no fue el único que entró en la historia durante la tarde de Miami.
Los diez goles convertidos entre Inglaterra y Francia transformaron al encuentro en el partido por el tercer puesto con mayor cantidad de tantos desde que comenzó a disputarse la Copa del Mundo.
El récord anterior tenía 68 años. En Suecia 1958, Francia había derrotado 6 a 3 a Alemania Federal, con cuatro goles de Just Fontaine, para un total de nueve. Ese resultado había sido hasta ahora el más abultado en una definición por la medalla de bronce.
El 6 a 4 de Inglaterra no solamente superó aquella marca, sino que se instaló entre los encuentros más goleadores de toda la historia mundialista.
El récord absoluto continúa siendo el 7 a 5 de Austria sobre Suiza, por los cuartos de final de Suiza 1954. Aquel partido tuvo 12 goles.
Después aparecen tres encuentros con 11: el 6 a 5 de Brasil frente a Polonia en 1938, el 8 a 3 de Hungría sobre Alemania Federal en 1954 y el 10 a 1 de Hungría ante El Salvador en España 1982.
Con sus diez goles, Inglaterra-Francia quedó igualado en el quinto lugar histórico con el triunfo de Francia por 7 a 3 frente a Paraguay, correspondiente al Mundial de 1958. Es decir que el encuentro de Miami se transformó en uno de los seis partidos con más goles desde la primera Copa del Mundo, disputada en 1930.
El dato adquiere todavía más valor por tratarse de un partido entre dos selecciones de primer nivel y no de una goleada en la que todos los tantos fueron marcados por un solo equipo. Inglaterra llegó a estar 4 a 0, Francia reaccionó hasta ponerse a un gol y el marcador siguió moviéndose hasta el último tramo.
También fue una jornada especial para Bukayo Saka, autor de tres goles para Inglaterra. El atacante se sumó a la reducida lista de futbolistas ingleses que consiguieron un triplete en un partido mundialista, integrada por Geoff Hurst, Gary Lineker y Harry Kane.
Los goles de Mbappé también tuvieron consecuencias en la carrera por la Bota de Oro. El francés quedó con diez, seguido por Messi con ocho y Erling Haaland con siete. Los tantos anotados en el encuentro por el tercer puesto cuentan oficialmente para la clasificación de goleadores, al igual que los conseguidos en cualquier otra instancia del campeonato.
Francia perdió el partido y terminó cuarta, pero Mbappé cerró otro Mundial extraordinario desde el punto de vista individual. Inglaterra, por su parte, se quedó con el bronce en un encuentro que difícilmente sea olvidado.
Fueron diez goles, un triplete, un doblete y varios récords modificados en apenas 90 minutos. Un partido que parecía destinado a cumplir con el calendario terminó ganándose un lugar entre los más espectaculares de la historia de los mundiales.
