
La selección uruguaya ya se encuentra instalada en Playa del Carmen, México, donde fijó su cuartel general para afrontar el Mundial 2026. La llegada de la Celeste al exclusivo complejo Fairmont Mayakoba estuvo marcada por varios detalles llamativos: un ritual maya de bienvenida, lluvias tropicales, estrictas medidas de seguridad y hasta un perro vestido con la camiseta celeste.
Luego de partir desde Montevideo en vuelo chárter tras una emotiva despedida de cientos de hinchas en el Aeropuerto de Carrasco, la delegación arribó a Cancún y posteriormente se trasladó hacia Playa del Carmen, donde permanecerá concentrada durante toda la fase de grupos.
«Fue una despedida soñada. En el avión se reflejó esa energía que tenía la gente. Dormimos enseguida y se durmió muy bien», señaló el presidente de la AUF, Ignacio Alonso, tras la llegada a territorio mexicano.

Un complejo de lujo convertido en fortaleza
El Fairmont Mayakoba, ubicado en la península de Yucatán, fue acondicionado especialmente para recibir a Uruguay. La Asociación Uruguaya de Fútbol reservó 100 de las 401 habitaciones disponibles, destinadas a futbolistas, cuerpo técnico, dirigentes y colaboradores.
La privacidad será una de las principales características de la estadía celeste. Marcelo Bielsa solicitó un entorno de trabajo aislado, sin presencia de público ni familiares. Los entrenamientos solo podrán ser observados por la prensa durante los primeros 15 minutos, salvo que el entrenador decida cerrarlos completamente.
La seguridad estará a cargo de la Guardia Nacional de México, que desplegó vehículos y personal en los alrededores del complejo para custodiar a la delegación durante toda su permanencia.
Una bienvenida con raíces mayas
Mientras la prensa aguardaba la llegada de los futbolistas, el hotel organizó una ceremonia tradicional maya como bienvenida.
Vestidos con atuendos típicos, cuatro representantes locales realizaron una «Apertura de Copal», un ritual ancestral destinado a transmitir armonía, protección y buenos deseos a quienes visitan la región. La ceremonia incluyó invocaciones a los cuatro puntos cardinales y el sonido de grandes caracolas, en una postal muy diferente a las habituales recepciones futbolísticas.
La actividad sirvió además como presentación de la cultura de Quintana Roo, estado mexicano que alberga a la selección uruguaya durante la Copa del Mundo.

Un perro celeste se robó las miradas
Uno de los momentos más curiosos de la mañana tuvo como protagonista a Glenn, el perro de Gonzalo Güelman, gerente general del complejo.
Vestido con una camiseta de Uruguay, el cachorro recorrió la zona saludando a periodistas y funcionarios, convirtiéndose durante varios minutos en la gran atracción mientras la delegación acumulaba retraso en su llegada.
Güelman tiene una historia especial con Uruguay: trabajó durante once años como gerente del entonces Hotel Conrad de Punta del Este y fue uno de los impulsores de las negociaciones que permitieron que la selección eligiera Mayakoba como base mundialista.
Bielsa, Rochet y las primeras imágenes de la delegación
Los ómnibus de la selección llegaron finalmente con cerca de una hora y media de retraso respecto al horario previsto.
Marcelo Bielsa fue uno de los últimos en descender del vehículo del cuerpo técnico y se dirigió inmediatamente al interior del hotel. Entre los futbolistas, las miradas estuvieron puestas en Ronald Araújo y Giorgian De Arrascaeta, quienes aún continúan recuperándose de sus respectivas lesiones y mostraron algunas dificultades al caminar.
Otra de las imágenes llamativas la protagonizó Sergio Rochet, quien bajó del ómnibus transportando un gran parlante decorado con la bandera uruguaya.
Ningún integrante del plantel realizó declaraciones (salvo el DT), aunque varios saludaron a los presentes antes de ingresar al complejo.

Así será la logística de Uruguay
La Celeste entrenará en Mayakoba hasta el domingo por la mañana, cuando viajará hacia Florida para afrontar el debut mundialista frente a Arabia Saudita.
Uruguay se hospedará en Fort Lauderdale y cumplirá allí con las actividades oficiales previas al encuentro, incluido el tradicional contacto con la prensa de FIFA.
Tras cada uno de los dos primeros partidos del Grupo H, ante Arabia Saudita y Cabo Verde, la delegación regresará inmediatamente a Playa del Carmen sin pernoctar en Estados Unidos.
El mismo esquema se repetirá para el encuentro frente a España, utilizando el complejo mexicano como base permanente durante toda la primera fase.
Entre lujo, aislamiento, seguridad reforzada y una bienvenida cargada de simbolismo local, Uruguay ya comenzó a vivir su aventura mundialista. Ahora, con el búnker instalado y el plantel concentrado, toda la atención pasa al césped y al debut del próximo lunes.

